La metodología no se elige por costumbre ni por el programa estadístico disponible. Se deriva de la pregunta, del tipo de evidencia necesaria y de las condiciones reales para obtenerla.
Primera decisión: qué deseas conocer
Describir un nivel, relacionar variables, comparar grupos, evaluar una intervención o comprender experiencias exige estrategias distintas. La redacción del objetivo permite detectar si el alcance declarado es coherente.
Población, muestra y unidad de análisis
La población define a quién se refiere la conclusión; la muestra indica de quiénes se obtendrán datos; y la unidad de análisis establece qué entidad se observará. Confundir docentes, aulas e instituciones genera inferencias inválidas.
Técnicas y procedimiento
Encuesta, observación, entrevista y análisis documental producen tipos diferentes de evidencia. El procedimiento debe detallar permisos, aplicación, control de calidad, codificación y resguardo de información.
Plan de análisis antes del campo
Definir cómo se responderá cada objetivo permite comprobar si el instrumento generará datos suficientes. También evita elegir pruebas después de conocer los resultados.
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Revisa tu caso con una ruta clara
Envía tu avance, la guía de tu universidad y las observaciones recibidas para identificar el siguiente paso.